Hay 50% de probabilidad de que dentro de ese gato muerto haya gusanos
Tanto orgullo de tenerte, para que te entregues a cualquiera - dedicado a mi CENEVAL
Colores, figuras, caras que sueñasn y se perfilan...quisiera ser hogar...quisiera
Iontables figuras hincadas. Eres rezo, eres templo. Yo sólo te contemplo
martes, 22 de diciembre de 2015
lunes, 9 de noviembre de 2015
Regresé?
Hace varios días que regresé a casa. Ya saqué la ropa y
guardé la maleta. Aún así siento que no he llegado. Traje más cosas que cuando
me fui. Lo que sí es que dejé las largas distancias y el sentirme solo.
No he llegado por que ya no es el que se fue. No es
suficiente lo que tenía antes. Quiero el mundo transitado, un autobús que va a
todos lados, edificios de colores en la noche, y fotos de dos personas que se
dan besos.
martes, 3 de noviembre de 2015
Terror Posmoderno 1
Jaime miró su nombre escrito en el vaso con café. Su frente
marcaba la vía de suor. Sus manos temblaban. Se concentraba en aquel cilindro
con el cinto de cartón y la carita feliz con plumón que la ateniente dibujó.
Una chica bonita estaba al lado de él esperando su frappé, lo cual aumentaba
aún su terror.
Sus manos temblaron al acercarse. Sudor, cilindro, chica
bonita. Sudor, cilindro chica bonita. Jaime tomó el vaso y trató de apretarlo
lo menos posible.
El vaso de todas maneras explotó la tapa y se llenó la mano
de café.
jueves, 23 de julio de 2015
Claudia la tarántula
Javier se encontraba en el pasillo 12 – B enfrente de la
pecera de los grillos. Temblaba de incertidumbre. Podía estar frente a los
insectos más asquerosos e incomunes, pero la criatura que acomodaba las cajas
de atrás le daba pavor. Era una chica nueva en la tienda. Cabello corto y
lacio, anteojos y una carita de muñeca blanca. Tenía que hablarle para pedirle
unos cuantos grillos. Ya podía escuchar cómo replicaba Claudia de que tardara
tanto su alimento.
Le habló a la muchacha. Casi tartamudeando. Le pidió las compras y ella rápidamente lo
despachó. Pero después de eso, se le quedó mirando sin darse cuenta. Ella le
sonrió y preguntó si se le ofrecía algo. Como si se arrancara las palabras de
la garganta le dijo:
-
Oye… me…me…me pasarías tu face?
-
¿Mande?
-
Que si… -Se agarró por dentro- Que si me das tu
face
-
¡Oh, claro! Mira te lo anoto aquí en el recibo.
Sus ojos se volvieron planetas y empalideció. Casi salió corriendo
tras unas gracias ininteligibles y se dirigió a casa con la nota en la mano y
los grillos en la otra (que casi se le olvidan).
Al llegar a casa, no se hicieron esperar los reclamos. La
enorme tarántula azulada lo miró con su docena de ojos, acusándolo.
- - ¡Javier! ¡Te dije que no he comido en dos días!
¡No te creo que puedas ser tan irresponsable!
- -Perdón, perdón. Es que tuve unos problemillas
Se disculpó mientras abría la pecera e introducía los
grillos para que Claudia se alimentara.
Nadie más podía escucharla en lenguaje humano. Javier había intentado
innumerables veces probar que su tarántula le hablaba, pero siempre era inútil.
El sonido, además no procedía de donde ella estaba. Parecía que Claudia le
mandaba mensajes directo a su cabeza. Así que quizá era una manera de ser
telepática y selectiva. Nunca había sabido por qué era con él en específico.
Javier sacó su laptop y rápidamente se adentró a agregar e
contacto de la chica. Apareció la foto en la pantalla y el hombre se hizo
pedazos otra vez.
- -¿Y esa quién es? – dijo Claudia mientras le engullía
las patas a una de sus víctimas.
- -¡Oh, amiguita, esta es un espécimen tan raro
como tú en la vida!
- -¿Qué?
- -Claro, no tan bonita como tú.
- -Oh, bien, entonces prosigue.
- -Creo que nunca de los nuncas había estado tan
enamorado.
Claudia escupió un par de alas, se sacudió la cara y
prosiguió en un modo burlón.
-
Javi, eso dijiste de la última chilapastrufa
que pasó por esa puerta ¿Te acuerdas? La que no se bañaba.
- -Pero…
- -Y luego la que no vivía aquí, que nomás te
quería para quedarse en tu casa en la noche. O sea, ¡hasta le dabas tu cama y
te ibas al sofá!
- -Pero…
- -No, no, ¡y la loquilla esa! La obsesiva. Que no
te dejaba ir a la tienda sin ponerte un rastreador.
-
¡-Sí, Ya entendí! He salido con chicas un poco
inadecuadas…
- -“un poco inadecuadas”, qué elegante –dijo la
araña haciendo comillas con cuatro de sus patas-
- -Pero no, ella es muy diferente, vas a ver.
- -Y de nuevo, te basas completamente en nada.
- -¡Clau! Confía poquito en mí, por favor.
- -Bueno, yo nomás digo que de verla, esa carilla
de no rompo un plato no me convence para nada.
Javier decidió terminar la plática al ver la insatisfacción
de Claudia. Se dispuso a seguir mirando as fotos de su anhelada platónica y
esperar a que le contestara.
Ya entrada la noche, la chica apareció. Se saludaron
inmediatamente y comenzaron a bromear sobre la forma en que ese conocieron. Él
se emocionó que le dijera que se veía como una buena persona y que sí quería
platicar con él. Se puso como tonto. Durante todo el día siguiente, no se
despegó de la compu o del teléfono. Platicaron en cada rato que él no estuviera
haciendo algo. Una conversación con muchos “jajaja”, “XDs” y ese tipo de
articulaciones que pone uno cuando quiere advertir que está pasando un buen
rato. Javier había dejado de importarse en todo lo que no fuera la chica, a pesar
de los regaños de Claudia. Ella decía que siempre le pasaba lo mismo y que
tuviera cuidado, porque en una de esas le iba a dar una depresión más grande, o
en el peor de los casos, un shock.
Una noche, muy entrado en la pantalla de la lap, Javier dio
un brinco que despertó a Claudia.
- -¡Clau, clau! ¡Dijo que sí, dijo que sí!
- -¡Y yo digo que te calles! – reclamó mientras se
tallaba los ojitos-. ¿Qué pasa?
- -¡Dijo que sí quería salir conmigo! Bueno, no
saldremos, vendremos acá y comeremos pizza mientras vemos una peli. Bueno, ella
sí saldrá, pero yo no ¡Bueno, el caso es que es una cita!
- -Oh, my.
Entonces voy a tener el “honor”, por fin.
- -Sí, mañana vendrá y tengo que arreglar todo.
Claudia expresó su falta de interés al dormirse de nuevo.
Javier, en cambio, apenas pegó ojo en la noche. AL día siguiente hizo un
torbellino en su depa. Sacudió, acomodó, limpió, talló y relimpió todas las
esquinas y muebles.
Se acicaló dos horas y se sentó temblando la pierna frente
al teléfono.
- -¿Qué haces ahora?
- -Estoy esperando para pedir la pizza y que
llegue exactamente 4 minutos antes que ella.
- -¡Santo dios!
Todo se veía perfecto a como lo quería acomodado. Era la
hora, y ella llegó puntual. Sonó el timbre y la chica dio el primero paso
dentro del depa. Él la saludó con efusividad contenida. Comenzó a escuchar de inmediato
las críticas de Claudia.
- - Ok, ok. Veamos. Pues sí, la chica es bonita.
Bien maquillada, no exagerada, casual y discreta.
Javier se levantó un poco de hombros.
- -Pero no por eso es positivo. Puede que no haya
querido arreglarse más por que no te quiere ni impresionar.
- -Cállate, no empieces –Dijo Javier olvidando que
su invitada no podía escuchar a Claudia-
- -¿Mande? –preguntó la chica-
- -No, nada que tomes asiento.
Javier le indicó un sofá para dos que ya tenía la mesita puesta
con dos platos servidos. Se sentaron lado a lado. Claudia por su parte, siguió.
- -Uy, y mira, pantalón de mezclilla negro y
largo. No falda, nada sugestivo. Rematando con unos botines. No sandalias. Nada
coqueta.
- -¿Oye, ya no? ¿No se te ha ocurrido que quizá es
más decente de lo que crees?
La chica se mostró muy extrañada y se le quedó viendo raro.
Él se percató y tranquilizó su semblante, dirigiéndole una sonrisa.
- -No, no, no. Y mira ese top. Está mono su look
para ir a dar un paseo al centro, pero no es para nada un atuendo que diga
“estoy en una cita”.
- -No quiero oírte en toda la película por favor.
Claudia rio un poco. La chica se mostró un poco perturbada
por las acciones de Javier.
Dos horas relativamente tranquilas pasaron. Cuando la
película acabó, Javier se dispuso a levantar la mesa y hacer un poco de charla.
A lo que Claudia prestó atención, tratando de no reventar de la risa por lo
patético de la escena.
- -¿Te gustó la película?
- -Sí, es una de esas que se te quedan por días en
la cabeza.
- -¿Verdad? Tenía muchas ganas de verla, pero no
soy de los que ven películas solo.
Pues nunca las veía solo, siempre estaba la tarántula.
- -Que bien, yo tampoco. Siempre las veo con mi
novio, de hecho esa me la recomendó él.
- -Novio… - Dijo apagado Javier-
- -¿Novio? - Gritó Claudia-
- -¿Qué pasó? –Contestó ella-
Las carcajadas estallaron de
Claudia.
- -¡Te dije! ¡Te dije que no era buena! ¡Si nunca
me haces caso! ¡Jajaja! –no paraba de reclamar-
- -¿Sabes qué? ¡Un poquito al cuerno con tus
críticas o te voy a castigar sin comida una semana esta vez!
La chica se asustó, se levantó
y comenzó a caminar para atrás.
-
Oye, creo que me voy a ir. No te has de sentir
bien o algo así.
- -No, no espera, mira. Bueno, es difícil de
explicarlo, pero no estoy hablando solo.
- -¿Ah no?
- -Hablo con Claudia mira.
Javier se volteó para agarrar la pecera del animal. Regresó
con la chica y esta dio un grito que llenó todo el depa. Quiso correr, pero se
tropezó con la pata de la mesita, se enredó en ella y salieron volando la mesa,
la chica y la pizza.
Ella no se movió más.
- -¿Javier qué hiciste?
- -¿Qué hice? ¿Qué hiciste tú? ¡La asustaste!
- -No me vengas con eso, yo no me puedo cargar
sola.
- -Bueno, bueno. Hay que ver cómo está.
- -Pues mira, si no puedo cargar esto, menos puedo
revisarla.
-El muchacho tomó la caja y la quitó de encima. Puso la mano
en el cuello de aquella cabeza de muñeca llena de salsa de tomate. Se percató.
No tenía pulso.
-
Muerta…
- -¿Muerta?
- -Muerta.
- -Madres… ¡Tenemos que sacar eso de aquí!
- -¿Qué? Como que sacarla, hay que llamar a
alguien…no sé…
- -Si, Javi. Hay que decirle a la policía que vino
a tu casa y la mataste accidentalmente, ¿te cae?
- -Ay…tienes razón.
Javier se puso a trabajar. Aprovechó la oscuridad nocturna
para que nadie lo viera subirla al carro. Echó unas bolsas negras de basura,
una pala y la jaula con Claudia en el asiento del copiloto. Estaba demasiado
asustado para ir solo.
Llegaron un llano baldío más o menos en las afueras.
Javier, con toda la fuerza de su ser cavó un hoyo.
- -Javier. Te dije que esto de enamorarte tan
rápido te iba a hacer daño un día de estos. Esperaba que te matar a ti y no a
una pobre inocente.
- -Ay, ahora sí es una pobre inocente, ¿no? Hace
rato te caía mal.
-
Ay Javi, es que no te mides. Agarras cada
amorío con cada idiota. O sea, yo soy la alimaña de ocho patas, y sigo siendo
mejor opción que ellas ¡Esta tenía novio y salió a la casa de un medio extraño
a “ver películas”!
- -¡Claudia! ¡Ya me tienes hasta la madre! Te voy
a dejar sin comer. indefinidamente si no te callas, nomás falta que por tus
berrinches nos descubran.
No había terminado la frase cuando una luz roja y azul
parpadeaba ante ellos. Una sirena sonó cortada. “por favor, tire la pala y
diríjase al vehículo. Ponga las manos en el cofre”.
Una patrulla se acababa de estacionar y bajaron dos
policías. Se aceraron a registrarlo, pero se avispó la escena cuando se toparon
con el cadáver de una chica a medio enterrar. No hicieron más preguntas y
esposaron violentamente a Javier.
- -¡No! No, esperen, no fue mi culpa ¡Todo fue
culpa de ella! ¡Fue Claudia, fue Claudia!
Los gritos de Javier se perdieron al ser metido en la
patrulla. El sitio quedó hecho un chiste. Una ambulancia llegó a subir el
cuerpo. Una grúa por el carro de Javier. Y en el sitio quedaron sus cosas y una
pecera con Claudia dentro. Que sólo vio cómo todos se iban sin tomarle
importancia.
- -Rayos… ¿y ahora qué voy a comer?
miércoles, 29 de abril de 2015
Salmo 23 versión Pokemon (o pokemon versión salmo 23?)
El Repel es mi guía, no me deja abajo
En pasto alto salvaje puedo cruzar
Junto a maquinas de fresh wáter me conduce
El pone en la máquina a mis pokes
Me deja usar fly
Por amor a no usar powersave
Aunque pase por cuevas
No me saldrán zubats, por que lo acabo de usar
Traer 99 me da aliento
Tu pones al nivel cien hasta enfrente
Y me dices que puedo pegar run
No estoy haciendo rage
Ciertamente puedo completar la dex
Y en la resort puedo criar agusto
viernes, 17 de abril de 2015
Oficuo
No, soperùtanos que se creen todo lo que leen en un articulo nomas porque tiene algo nuevo. No se cambia el ciclo zodiacal por que ahora una constelación llamada Oficuo se interpone entre las estrellas como las leìan hace mil años. Esto es porque el sistema occidental en el que se lee la astrología, lo hace en base a la acomodación de la tierra con respecto al sol. Los ciclos parten de ahì. Mientras la astrología oriental es la que toma en cuenta la bóveda celeste y las demás estrellas para definir qué signo eres.
Todos los que creemos en la simbologìa de estos signos (capricornio, aries, tauro, géminis, etc) nos quedamos igual.
Supuestamente hay una "nueva" investigaciòn que vana d ecir que es para desacreditar a la astrologìa y la cartomancia, pero es una tonterìa. Este boom mediàtico se dio hace algunos años bajo la misma configuraciòn.
Todos los que creemos en la simbologìa de estos signos (capricornio, aries, tauro, géminis, etc) nos quedamos igual.
Supuestamente hay una "nueva" investigaciòn que vana d ecir que es para desacreditar a la astrologìa y la cartomancia, pero es una tonterìa. Este boom mediàtico se dio hace algunos años bajo la misma configuraciòn.
lunes, 13 de abril de 2015
viernes, 27 de febrero de 2015
Un destino terrible, no es asì?
Què destino tan terrible
No hay retornos
Ni vueltas atraàs
El camino en el techo te hizo llegar
Ni pensaste entre sùbito ciego galopar
Que ibas a caer al lar de oscuridad
Del cielo al revès
Del mundo donde todos niegan que el infierno va a llegar
Que los dioses escupen sin querer a la tierra del necio andar
No querìas venir aquì pero ahora deberàs revolver in vomitar
Avanzar mirando atràs
Nadar sin electrocutar
Y verte en un espejo que no enseña tu imagen
Has llegado sa sufrir todo lo que no te corrpondìa
no es asì?
No hay retornos
Ni vueltas atraàs
El camino en el techo te hizo llegar
Ni pensaste entre sùbito ciego galopar
Que ibas a caer al lar de oscuridad
Del cielo al revès
Del mundo donde todos niegan que el infierno va a llegar
Que los dioses escupen sin querer a la tierra del necio andar
No querìas venir aquì pero ahora deberàs revolver in vomitar
Avanzar mirando atràs
Nadar sin electrocutar
Y verte en un espejo que no enseña tu imagen
Has llegado sa sufrir todo lo que no te corrpondìa
no es asì?
miércoles, 4 de febrero de 2015
La ventana de la cocina
Tadeo llegó a pasos largos a casa de su abuela. Ella solo
visitaba una vez al mes y se quedaba pocos días, así que quería aprovechar el
mayor tiempo para verla. Pero últimamente parecía ser lo menos viable. Llegaba
de trabajar y ella ya se había ido con su tía. Iban a ordenar documentos o
papeles. La vida estaba a punto de cambiar mucho y se notaba en el aire.
Ya no eran los años de adolescencia en que no tenía preocupación y su familia estaba intacta y entera. Ella estaba preparando para
irse. Por eso iba poco y siempre estaba ocupada. Y él tampoco era el mocoso
desocupado. Los 27 se sentían en el cuerpo y en el alma. Las cosas que le
preocupaban ya eran cosas tan poco trascendentes. Las cuentas, los sueldos y la
gente que e ganaría en su empleo.
Cuando llegó, era de esperarse que su abuela ya había
partido. Y para colmo, él había olvidado su llave. Ni modo, tendría que usar la
entrada alternativa. Jamás le había contado a nadie que la ventana de la cocina
se podía abrir con cierta maña. Había sido su salvación incontables veces en su
previa juventud. Para no quedarse en la calle si se iba de juerga en la noche.
Se había prometido que no iba a volver a hacer eso. Ya
estaba medio atrofiado por su s propias haciendas locas del pasado. Las
ventanas cada vez estaban más altas y más estrechas para él.
Pero no le importó. Esta sería la última. Su despedida de
fechorías y de la vida de antes. De cuando su familia estaba unida y cuando él
podía portarse como rufián.
Levantó y abrió la ventana. Calculó subir de una patada.
Llegó al marco. Estaba satisfecho. Su aproximación a la juventud madura no le
evitaría nada. Acomodó sus piernas para pasar por encima del trastero y dio un
enorme salto a la mitad de la cocina. Se incorporó orgulloso de sortear y
burlarse del tiempo. Que a pesar del devenir, él podía seguir llegando a sus
objetivos.
Al disponerse a ir a buscar algo de ropa para cambiarse, se
percató de un sentimiento de humedad en su pantalón. Su ingle estaba llena de
sangre. Volteó atrás y miró un cuchillo saliendo del trastero manchado de rojo.
Lo retaba. Un estatuto de que no podía ignorar el hecho de que ya no saltaba
tan alto.
jueves, 15 de enero de 2015
Leggins Y Licores
Últimamente he perdido la hermosa costumbre de comprar comida chatarra para llenarme las camisas de queso y salsas rojas. La razón? Salud.
Luego escribiremos sobre ello, hoy les vengo contar algo que me estuvo retumbando en la cabeza camino a casa (es que hace mucho que no manejaba solo (otra historia: mi carro se quedó sin amortiguador)).
Resulta que a mi novia se le antojaron unos hot dogs y fuimos a mi puesto preferente, donde he pasado unas dos veces en el último semestre. Y las dos veces he ido a la licorería que está en la esquina a comprar algo de tomar. Le dije a mi amorsito que se fijara en la muchacha que nos atendía, posteriormente al salir, le dije que era "ella" la morra de la que le conté la vez pasada.
La chica era "grande". Así, muy alta y carnosa. No tan voluptuosa, solo tenía mucha carne pegada al hueso de una manera firme acorde con su edad. De esas que se ponen aretotes y zapatos de estampado felino (tú sabes bien a qué tipo de gente me refiero).
En fin, le conté que la primera vez que la vi, estaba hablando muy enojada con un señor (de unos 60) que había ido a comprar a la licorería. "Sí, ya. Ya lo oí, ya váyase" decía, hasta que el viejo dejó el lugar. Como soy alguien muy metiche y que siempre está buscando un nuevo cuento en la calle, le pregunté qué onda con el señor. "Uno de esos viejos enfadosos" respondió. Yo agarré mi coca y se a di para qu eme cobrara, pero la urgencia de quejarse le sacó más información. "Ay es que, ya sabes cómo. Pinchi raboverde. Como si una lo fuera a pelar."
Yo acordé con ella en algo. A mi me vale lo de "raboverde". Las diferencias de edad son algo completamente nimiesco. Lo que sí es que se tiene que tener tacto cuando se trata con cualquier persona, y si una mujer te dice "párale", es párale.
En fin le conté esto a mi novia y ella replicó: "ay pues con mucha razón se lleva eso" Cómo? "pues sí, no manches. Mírala como anda y trabaja en una licorería a donde van a ir cierto tipo de hombres. Trae leggins como pantalón, y no tiene las nalgas muy chiquitas que digamos".
Esto me dejó en ascuas. Sí es cierto. Una chica que no quiere que la chuleen...pa qué se pone esos trapos? Pero un hombre tan idiota como para creerse mucho y seguirle diciendo a alguien que obviamente ya no quiere tener nada que ver con él, pues está también muy mal.
No hay a quién irle en situaciones así. Pero pónganle atención esto. Yo estaba viendo los errores del viejo. Mi novia estaba viendo los errores de la tendera. El hombre acusa al hombre y la mujer a la mujer.
Quizá sea la tendencia de que entendemos lo que la persona de nuestro género hace mal, pues podemos llegar a pensar así nosotros. Y por eso acusamos a quien más entendemos. Es como el rollo de que las mujeres les dicen "putas" a todas las mujeres. Y no sé todos los hombres , pero yo tiendo a llamar "pendejos" a todos los hombres que no juegan pokemon.
Pero en un punto más oscuro (mi favorito) podemos ver las negras intenciones de los dos géneros hacia la preferencia de la malapraxis. Por un lado, está el hombre dándole toda la razón a la mujer desamparada y en problemas. Claro: nos ponemos como idiotas ante la idea de una mujer agradecida.
Por el otro: la que quiere deshacerse de la competencia. Las mujeres tienden a rebajar a otras porque pues...está cabrón brillar en la pista de juego.
Está de tripearse este tipo de incursiones sociales.
Luego escribiremos sobre ello, hoy les vengo contar algo que me estuvo retumbando en la cabeza camino a casa (es que hace mucho que no manejaba solo (otra historia: mi carro se quedó sin amortiguador)).
Resulta que a mi novia se le antojaron unos hot dogs y fuimos a mi puesto preferente, donde he pasado unas dos veces en el último semestre. Y las dos veces he ido a la licorería que está en la esquina a comprar algo de tomar. Le dije a mi amorsito que se fijara en la muchacha que nos atendía, posteriormente al salir, le dije que era "ella" la morra de la que le conté la vez pasada.
La chica era "grande". Así, muy alta y carnosa. No tan voluptuosa, solo tenía mucha carne pegada al hueso de una manera firme acorde con su edad. De esas que se ponen aretotes y zapatos de estampado felino (tú sabes bien a qué tipo de gente me refiero).
En fin, le conté que la primera vez que la vi, estaba hablando muy enojada con un señor (de unos 60) que había ido a comprar a la licorería. "Sí, ya. Ya lo oí, ya váyase" decía, hasta que el viejo dejó el lugar. Como soy alguien muy metiche y que siempre está buscando un nuevo cuento en la calle, le pregunté qué onda con el señor. "Uno de esos viejos enfadosos" respondió. Yo agarré mi coca y se a di para qu eme cobrara, pero la urgencia de quejarse le sacó más información. "Ay es que, ya sabes cómo. Pinchi raboverde. Como si una lo fuera a pelar."
Yo acordé con ella en algo. A mi me vale lo de "raboverde". Las diferencias de edad son algo completamente nimiesco. Lo que sí es que se tiene que tener tacto cuando se trata con cualquier persona, y si una mujer te dice "párale", es párale.
En fin le conté esto a mi novia y ella replicó: "ay pues con mucha razón se lleva eso" Cómo? "pues sí, no manches. Mírala como anda y trabaja en una licorería a donde van a ir cierto tipo de hombres. Trae leggins como pantalón, y no tiene las nalgas muy chiquitas que digamos".
Esto me dejó en ascuas. Sí es cierto. Una chica que no quiere que la chuleen...pa qué se pone esos trapos? Pero un hombre tan idiota como para creerse mucho y seguirle diciendo a alguien que obviamente ya no quiere tener nada que ver con él, pues está también muy mal.
No hay a quién irle en situaciones así. Pero pónganle atención esto. Yo estaba viendo los errores del viejo. Mi novia estaba viendo los errores de la tendera. El hombre acusa al hombre y la mujer a la mujer.
Quizá sea la tendencia de que entendemos lo que la persona de nuestro género hace mal, pues podemos llegar a pensar así nosotros. Y por eso acusamos a quien más entendemos. Es como el rollo de que las mujeres les dicen "putas" a todas las mujeres. Y no sé todos los hombres , pero yo tiendo a llamar "pendejos" a todos los hombres que no juegan pokemon.
Pero en un punto más oscuro (mi favorito) podemos ver las negras intenciones de los dos géneros hacia la preferencia de la malapraxis. Por un lado, está el hombre dándole toda la razón a la mujer desamparada y en problemas. Claro: nos ponemos como idiotas ante la idea de una mujer agradecida.
Por el otro: la que quiere deshacerse de la competencia. Las mujeres tienden a rebajar a otras porque pues...está cabrón brillar en la pista de juego.
Está de tripearse este tipo de incursiones sociales.
miércoles, 7 de enero de 2015
El frasco de mayonesa
A la vida a veces le gusta abrirte el refrigerador cuando no te das cuenta.
Cuando andas muy ocupado peleándote con alguien. Tratando de poner sonrisas buenas a gente que ya sabes que habló mal de ti.
A veces tragándote un te lo dije.
O dándole vueltas a un problema ajeno que tú resolverías muy fácil, pero sabes que cuando lo tengas se te va a borrar.
También le gusta acercarse cuando una persona a la cal te has cuidado totalmente de no molestar y andar de puntitas te está mirando con ganas.
Le gusta abrirlo con sigilo y después meter un frasco dentro.
Cuando te tomas un descaso de toda la basura. De los reclamos, los abusos, los gritos y las carcajadas enlamadas de lágrimas. Cuando se te antoja ir a media noche a comprar nada nutritivo pero que es fácil de preparar, algo como un sandwich, Vas y compras el pan. Compras el jamón. Pero tú viste el frasco de mayonesa en el refri. Sabes que estaba ahi cuando te fijaste. Por que sobresalía de entre el enorme vacío de tu sueldo.
Llegas, pones el pan en la mesa y de todos modos algo se te hace que no está bien. La vida te la hizo. Ese frasco de mayonesa que metió, está vacío. No sé qué clase de satánica idea hace que alguien decida castigar al próximo que deseará un sandwich. Engañarlo de tal manera por ahorrarse treinta míseros pesos y dejarlo en un abismo de separación de un descanso de toda la mala vibra de este mundo. Todo por que ahora tu sandwich ya no va a saber a nada.
Cuando andas muy ocupado peleándote con alguien. Tratando de poner sonrisas buenas a gente que ya sabes que habló mal de ti.
A veces tragándote un te lo dije.
O dándole vueltas a un problema ajeno que tú resolverías muy fácil, pero sabes que cuando lo tengas se te va a borrar.
También le gusta acercarse cuando una persona a la cal te has cuidado totalmente de no molestar y andar de puntitas te está mirando con ganas.
Le gusta abrirlo con sigilo y después meter un frasco dentro.
Cuando te tomas un descaso de toda la basura. De los reclamos, los abusos, los gritos y las carcajadas enlamadas de lágrimas. Cuando se te antoja ir a media noche a comprar nada nutritivo pero que es fácil de preparar, algo como un sandwich, Vas y compras el pan. Compras el jamón. Pero tú viste el frasco de mayonesa en el refri. Sabes que estaba ahi cuando te fijaste. Por que sobresalía de entre el enorme vacío de tu sueldo.
Llegas, pones el pan en la mesa y de todos modos algo se te hace que no está bien. La vida te la hizo. Ese frasco de mayonesa que metió, está vacío. No sé qué clase de satánica idea hace que alguien decida castigar al próximo que deseará un sandwich. Engañarlo de tal manera por ahorrarse treinta míseros pesos y dejarlo en un abismo de separación de un descanso de toda la mala vibra de este mundo. Todo por que ahora tu sandwich ya no va a saber a nada.
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