domingo, 25 de noviembre de 2012

Cero Millas


Tengo cero millas y no sé si voy a llegar.
En mi tablero, de una manera vil.  El círculo que refleja un final y un comienzo.
 Combustible  consumido. Ya me gasté todos los trucos anteriores. Ya no hay cómo sacar ni exprimir. Sin cómo evitar el problema. Sin pretextos ni atrases, huidas ni fechas. Sin cosas de nada, de locos linajes y de historias que se difuminan en tres.
Realidad.
Analogía.
Existencia.
Tengo cero millas en el tablero y no sé dónde se va a parar.
Solo hay una ruta nueva, y no hay tonto qué hacer.
Copiloto en la diestra, solo apoyo, que no puede manejar.
Nunca había tenido tanto miedo de lo inmenso. La carretera es ancha, los autos siempre te quieren ganar.
Solo en la vía sin querer llamar la atención. Así se debe llegar, directo y sin pedir permiso.
Cambiando una vía, sin espejeo.
Ayer mordí a un policía.
Hoy no me debo dejar.
Ruido para no sentirse solo.
Por la ventana todo se ve demasiado rápido, y nadie más nota si no se asoma al tablero.
Nadie sabe en qué aprieto estás.
Que traes cero millas y no sabes si vas a llegar.
Qué risa. Con un disfraz de piloto y de capitán. En un cielo negro y un mar de piedras.
Manejo directo, derecho, seguro y dispuesto.
Estaba tan metido en la nada y sólo un gesto me pudo sacar.
Pero hoy, solo hay que ir andando. Gastando puro humo de lo que no queda ya.
Dulce, patético. Confuso y obvio.
Sigo andando y curvando, con cero millas, pero no hay de otra que saber que vas a llegar.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El traviesón del motor



Soy travieso. Lo admito. Extremadamente travieso.
Pero no por eso vallan a pensar que soy un mocoso.
La inmadurez no había atrofiado mis sentidos, si no los había agudizado.
Y más aún el sentido del desmadre.
Mi travesura era la más creativa que hubiese conocido.
Había desmadrado cosas en la tierra y en el cielo.
Había también desmadrado cosas incluso en el infierno.
Entonces les digo ¿Cómo pudo un mocoso tramar tanta maldad? ¿Cómo puedo ser un mocoso entonces?
Escuchen entonces, cómo pude llevar mi malicia a cabo.
Pónganme atención entonces. Los mocosos no saben nada.
 Yo en cambio me fijo en las maldades.
¡Si hubieran podido verme! ¡Con cuánta maldad procedí!
Cómo hacerme el inocente y chiqueado me pudo llevar a la fragua más maquiavélica jamás hecha por un travieso, cómo llegar al cauce inevitable del desborde de maldad y oscuro desdén por los demás.
Un mocoso jamás hubiera sido tan hábil para hacer lo que yo hice aquella noche... hacerme pipí encima del viejo.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Buenas Aventuras


Hoy recordé mis recuerdos.
Recordé aquellos buenos tiempos con los amigos. Cuando nos poníamos bien borrachos cada fin de semana. Cuando no había menos de dos mujeres atrás de mis huesos. Cuando extrañaba muchas cosas y a alguno que otro amigo.
Cuando entraba y no daba cuenta de nada. Cuando el mundo podía ser de quien lo reclamara. Apariencia, sueños, ganas de comer.
Años antes, años atrás. Sin hijos reales, pero todos sentados en humo.
Aventuras desventuradas, y riesgos en antros. Una vida atrás de mentadas de madre, preguntándome por qué no me atrevo a hacer. Me atrevía más bien.
Comparando lo malo, con la maldad de hoy.
Estupideces incontables, frases de borracho, promesas sin cumplir, corazón a la flor de la oruga.
Asilos de altares, muertes sin finales. Casi llegando a acostones, pero arruinados por la moral.
Delitos menores, delitos con menores y delitos a menores.
Vistas revueltas. Cachetadas resueltas. Otros arrebatos de carne y agave.
Bebidas preparadas, pizcas de sal, pellizcos de besos, tropiezos supuestos, accidentes de un alma capaz.
Pero todos atrases, que volvería a cometer. Ningún camino alterno, la vida salió así como así.
Hoy no extraño. Solo recuerdo. Pero lo que no quiero es olvidar… nada… jamás.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Puntos aparte


Suelen ser dos puntos aparte, comparados por el visionario.
Una hace que huelas entornos, que mires lo que otros no, que escuches cosas arriba y abajo (y a veces en el infierno, parafraseando a Poe).
En que hace por resultados, por creativo, porque nadie más lo ha pensado.
Unas por bien, las otras sin importar.
Unas por explorar, las otras sinceridad.
Viendo las sobras de un camino en cilindro.
Caminando dos veces por la misma espiral.
Como si quisieras contar…uno…dos…tres o más. Los anuncios que no responden nada al pasar.
Cae la locura, cae el ingenio. Cae un cero en arcano mayor. El cero que inicia y el último en lista.
Jamás sobras que se quitan con una toalla. Ni faltas que se adhieren con humedad.
Dos fuentes del mismo canal. Un cerebro que no sabe de dónde ni a dónde va.
Solo surge y se dice, solo viene y se hace. En un mundo formado de la brecha de dos puntos aparte.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Solo mi Opinión


Mirando un vidrio sin retinas.
 De los que pasa la crista en reverendas instantáneas.
De donde ya no sabes que ayer está del otro lado, ni que de más atrás sí importaba.
Mirando un vidrio, que por una grieta se fueron todos tus libros.
Maduraste solamente, ya lo sé, pero no olvidaste.
 Y creciste, yo lo vi, pero no cambiaste.
 Y no es reclamo, ni hastío, al contrario, te felicito.
Miraste un vidrio sin polarizado.
Y  ya te ves tú muy claro. Sólo queda un problema, te vas desapareciendo.
 Para bien, pero te quedas sin reflejo.
 Siquiera de aquel incidental, sólo te ves como eres ahora, con todos tus aciertos, tus errores quedaron viejo.
 Tus preciados berrinches, enfadosas desfachateces y tonos disonantes.
Vale cero todo lo equivocado, tanto que ese de la esquina se esfuerza ahora en sacar el brillo y ensuciar un camino.
Te cansan los caminos de cómodos bríos, te asustan las cadenas de amplios hoyitos del eslabón.
Te pisan las agujetas en rebeldía.
 Y el ciempiés se te viene bajo.
 Te miras ya bien postrado.
 Con lentes sin aumento, con un saco tejido y con sonrisas encuadradas.
 Te miras en un vidrio claro que no refleja nada.
 No hay falle alguno.
 Sólo que cuando yo lo recito parece sombrío  ¿Seguro que quieres quedarte con mi enunciado mal habido?

jueves, 8 de noviembre de 2012

Basura Debajo de la Cama

"Quisiera que la gente te dijera inmediatamente cuando la conoces esas cosas que los hacen ser extraños..."
Liz Lemon, 2008.

¿Y quién no? En la búsqueda de pareja nos podemos encontrar con cada cosa. Es por eso que la gente desconfía de nosotros o desconfiamos de la gente.No conocemos qué tanta basura guarden en los baúles de debajo de su cama. Imagínate un mundo e el que sabes a qué te enfrentas desde la primer plática.

O sea, llegas a la cafetería de tu trabajo y ves por allá lejos a aquella morena con bucles que siempre luce. Te armas de valor y después de que te entregan tu café (ligero como tus intensiones).
- ¡Hey! Ese artículo lo leí el año pasado. Locuras estas de los masones, ¿no? Oh, por cierto, Carlos mucho gusto, te he visto en la oficina.

Ella voltea, te regala una de sus sonrisas y continúa.
- Hola,  Miriam. Tengo en un cajón cada goma de mascar que he usado desde el 2006.

¡PUM, Dealbreaker! Quién sabe si este pobre hombre pueda con el peso de esta mujer con un ligero problema de apego. Pero qué tal si la cosa sucediera...

Vas con tu amiga por el pasillo de la UNI. De pronto notas que el compañero recién entrado de primero que siempre anda impecable, te sonríe. Y por andar volteando,se le caen sus cosas. Tú te apresuras a ayudarlo a juntarlas.
- No, muchacho, ¡hay que fijarse por dónde pisa uno! jeje.
- Je, sí, ¿verdad? Ramiro, mucho gusto, pago 300 dólares al mes en World of Warcraft.


¡¿Say waaaaaaat?!

O veamos esta otra infortunada pareja.
Te dan tus palomitas en la dulcería, volteas y te tropiezas con una lindura.
- Oh, lo siento. Hola, soy Jenny y forzo las puertas en los baños de la estación de camiones.

¡Santo sea! A ver otra.
Todos los días llega a tu trabajo y pide lo mismo. Un día se atreve.
- Hola. Tal vez deberíamos dejar de vernos así.
- ¿Verdad? Soy Myriam con "Y", Me robo los carritos del Walmart y me aviento del cerro de Valle Dorado.

No puede ser...
- Hola. Soy Beto. Me pongo un traje plateado y hago performance callejero.

>___<
- Hola. Olimpia. EscRiBBBo MOXXO en FEizbuC.

Mami...
- Hola, Martín. Tengo puras camisetas de los avengers.

Loser...
- Hola. Lisa ¿Verdad que está bien chido el MTV? ¿Daria? ¿Qué es eso?

Chin...
- Uhhh esa rola está genial ¡Me sale el Gangam Style!

Ouch...
- Un momento por favor. Mesero, este no es el vino que pedí, le dije chauvenet, no cavernet.

Otra...
- Hola. Diana, y actualmente, tengo baúles de basura debajo de mi cama.

Coff...coff...
- Hola, Rodrigo, voy a la iglesia.

Holy...
- Eliza. Y me encanta la música que estás oyendo. Uff, Glee se la rifaba tanto.

O ya de plano
- Duermo con la luz prendida.

- Pago con monedas de 10 centavos.

- Juego Pokemon.

- Tengo un Blog.

- Soy 132.

No sé...¡Basta! Difícil la vida de un soltero acongojado ha de ser. Sobre todo en estos tiempos, y sobre todo en estas edades. Así que juventud, cuidado al coquetear y buscar coqueteo. La locura habita en cada esquina y uno nunca sabe cuándo aquella chia de cabello lacio y lentes trae guardada una máscara de cuero en su bolsa.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Eras Vacías


Eras vacías sin algo qué explicar. Acercas a nosotros, sin importar, sin pensar, querer ni actuar. Como puestas de pie, como sonriendo sin chiste. Como si te visten para exponer, como si avientas pensamientos vagos pero que no dicen, o dicen y no quieren, o quieren pero no significan, o significan nada más que nada, o algo y un montón de mamadas.
Eras vacías sin nada qué hacer. Más que prender esa cosa y esperar a seguir pudriendo, no la mente, si no el cuerpo. Quien dice que solo te atontas, no ha estado enfermo como nosotros. Quien dice que solo atontas no teme quedarse ahí varado, sin piernas o sin un riñón.  Quien dice que sólo atontas es que su único miedo es atontar. Un temor sin nada, como esas eras vacías. Un miedo al más allá, cuando hay suficiente qué temer aquí.
Eras vacías, tratando de recordar. Por qué no desperté ayer, que tenía todo por qué. Muchos seros, muchos unos, muchos libros de ciencia. Muchos intentos y mucho por qué caminar. Pero nunca te fijaste que estaba vaciándose un bote de arena, que cuenta cuánto te queda. En una era, de vidrio, para que de afuera se vea. En una era en la que ya viste qué tanto espera. En una era en la que ya se acabó y ahora nomás arreglar te queda.
Eras vacías por que no te pusiste a pensar.

A lo mejor sueños de más atrás


Hace mucho mucho tiempo. En los frívolos pasillos de un frívolo despertar. Los que llevan al lugar donde las caras desconocidas te hablan y a las conocidas no las prefieres encontrar. En ese sitio que parece revivir en tímidos pasos. Hace tanto tiempo ya, que parece otra vida, piezas de otra historia. Consumos de una sola botella porque creíste que no necesitabas más. Hace tiempo que no dolía, hace tiempo que no renegaba. Hace tiempo que nadie sonreía con una cara vacía y sin querer. Y tú, corriendo a pasos medidos, sin llegar a ningún  lado, frente a una pared de ídolos pasados y falsos. Reniego de quien si te importa, y pendiente de quien no te ve. Pero solo quieres que ese instante que pediste se acabe. Que sabes que lo hará, pero qué dieras por que el hace mucho tiempo se convirtiera en ya.