jueves, 15 de enero de 2015

Leggins Y Licores

Últimamente he perdido la hermosa costumbre de comprar comida chatarra para llenarme las camisas de queso y salsas rojas. La razón? Salud.
Luego escribiremos sobre ello, hoy les vengo  contar algo que me estuvo retumbando en la cabeza camino a casa (es que hace mucho que no manejaba solo (otra historia: mi carro se quedó sin amortiguador)).
Resulta que a mi novia se le antojaron unos hot dogs y fuimos a mi puesto preferente, donde he pasado unas dos veces en el último semestre. Y las dos veces he ido a la licorería que está en la esquina a comprar algo de tomar. Le dije a mi amorsito que se fijara en la muchacha que nos atendía, posteriormente al salir, le dije que era "ella" la morra de la que le conté la vez pasada.
La chica era "grande". Así, muy alta y carnosa. No tan voluptuosa, solo tenía mucha carne pegada al hueso de una manera firme acorde con su edad. De esas que se ponen aretotes y zapatos de estampado felino (tú sabes bien a qué tipo de gente me refiero).
En fin, le conté que la primera vez que la vi, estaba hablando muy enojada con un señor (de unos 60) que había ido a comprar a la licorería. "Sí, ya. Ya lo oí, ya váyase" decía, hasta que el viejo dejó el lugar. Como soy alguien muy metiche y que siempre está buscando un nuevo cuento en la calle, le pregunté qué onda con el señor. "Uno de esos viejos enfadosos" respondió. Yo agarré mi coca y se a di para qu eme cobrara, pero la urgencia de quejarse le sacó más información. "Ay es que, ya sabes cómo. Pinchi raboverde. Como si una lo fuera a pelar."

Yo acordé con ella en algo. A mi me vale lo de "raboverde". Las diferencias de edad son algo completamente nimiesco. Lo que sí es que se tiene que tener tacto cuando se trata con cualquier persona, y si una mujer te dice "párale", es párale.

En fin le conté esto a mi novia y ella replicó: "ay pues con mucha razón se lleva eso" Cómo? "pues sí, no manches. Mírala como anda y trabaja en una licorería a donde van a ir cierto tipo de hombres. Trae leggins como pantalón, y no tiene las nalgas muy chiquitas que digamos".

Esto me dejó en ascuas. Sí es cierto. Una chica que no quiere que la chuleen...pa qué se pone esos trapos? Pero un hombre tan idiota como para creerse mucho y seguirle diciendo a alguien que obviamente ya no quiere tener nada que ver con él, pues está también muy mal.
No hay a quién irle en situaciones así. Pero pónganle atención  esto. Yo estaba viendo los errores del viejo. Mi novia estaba viendo los errores de la tendera. El hombre acusa al hombre y la mujer a la mujer.

Quizá sea la tendencia de que entendemos lo que la persona de nuestro género hace mal, pues podemos llegar a pensar así nosotros. Y por eso acusamos a quien más entendemos. Es como el rollo de que las mujeres les dicen "putas" a todas las mujeres. Y no sé todos los hombres , pero yo tiendo a llamar "pendejos" a todos los hombres que no juegan pokemon.

Pero en un punto más oscuro (mi favorito) podemos ver las negras intenciones de los dos géneros hacia la preferencia de la malapraxis. Por un lado, está el hombre dándole toda la razón a la mujer desamparada y en problemas. Claro: nos ponemos como idiotas ante la idea de una mujer agradecida.
Por el otro: la que quiere deshacerse de la competencia. Las mujeres tienden a rebajar a otras porque pues...está cabrón brillar en la pista de juego.

Está de tripearse este tipo de incursiones sociales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario