Duele
...Una lágrima vacía
...Un vidrio helado en el que no se refleja mi mano
...El sudor frío ante los latidos lentos
...La música fúnebre que celebra la sangre muerta
...el cabello quemado
...mandar el mundo por un abismo del que no regresará
...hacer lo que yo quiero
...hacer oidos sordos a preguntas contestadas
...decir lo que está de más
...darte mi verdad
...que no haya funcionado
...que sea tarde para voltear a un retrato perfecto
...que los perdones no tengan razón
miércoles, 26 de julio de 2017
sábado, 17 de junio de 2017
Ahora Dime
Todos mueren alguna vez, pero nadie pasa su propio duelo. Qué tal si antes de encontrarme, cara a cara con la negrura eterna, niego, grito, negocio y me deprimo, pero no acepto. Si en algún lugar más allá de la ciencia hubiera una respuesta, me gustaría que la dieran. Quién sabe si en la magia se ondulan eternas las velas. Dime si has visto, en tus viajes y en tus libros, un grimorio que cure mi mal. Dime si está en santuarios, en rezos oscuros, o entre los ojos de un gato. Apúntenme los conjuros y díganme dónde está el baúl con cartas. Dime dónde quedó la infancia. Dime cómo ignorar otra vez. Dime si puedo salir de nuevo en la noche. Porque temo olvidar cómo regresar. Porque temo no poder ir a mi propio funeral.
miércoles, 7 de junio de 2017
Pesadillas?
Pesadillas?
Qué sabes tú de pesadillas?
Todo lo que ves en la noche son sombras
Yo?
Yo veo el pasado y las cuevas internas del hombre.
Yo veo lo que oculta y lo que se programa para huir y no acercarse
Cuando apago la luz yo escucho cómo invitados no deseados gatean a mi cama de madera y dejan una marcha más de marcas para un día siguiente, en el que deseo solo oscuridad y no a ellos
Qué sabes tú de pesadillas?
Todo lo que ves en la noche son sombras
Yo?
Yo veo el pasado y las cuevas internas del hombre.
Yo veo lo que oculta y lo que se programa para huir y no acercarse
Cuando apago la luz yo escucho cómo invitados no deseados gatean a mi cama de madera y dejan una marcha más de marcas para un día siguiente, en el que deseo solo oscuridad y no a ellos
domingo, 4 de junio de 2017
La Mano Jackson
Año 2009. Decidí ir al funeral de michael jackson. No debí haber decidido pasar al ataúd
Ahí estaba. Hablándome. Gritándome con su aguda suavidad. Esa blancura. Debía cubrirme de ella. Se veía que me cabría perfectamente...
Qué? No! Hablo de su guante!
Aquel accesorio que parecía formar ya parte de él a base. O quizá era el ápice de todo lo que hacía. Y que todo lo hacía genial. Como si con esa mano ocultara la mugre en la que esculpía su destino en una rueda.
Tuve qué tomarlo.
Me escabullí e hice todo lo que pude para que nadie me viera.
Lo pude contener entre mi ropa, aguantando la exitación, apenas.
Pero todo ocurrió mientras dormía. Supongo, porque tuve un sueño en el que daba y daba y daba vueltas vestido con unos pantalones muy ajustados, de marca billy jeans. Eso y el guante puesto.
miércoles, 3 de mayo de 2017
La Chica Bonita
Martes
No, la neta no soy tan puta. Lo que pasa es que siendo tan
bonita, pues es culpa de los que me ponen atención. Cuando estaba más chica,
creía que la belleza no iba a ser lo mío nunca. Pero fue hasta que se acercó a
mi un muchacho. Un hombre mayor que yo. Como unos ocho años. Decía que no era
para nada fea, y que nomás tenía que darme cuenta de eso yo solita.
Qué razón tenía! Si no fuera por él, me la pasaría muy sola,
en mi casa, tratando de no escuchar la vida de todos mis hermanos.
No es mi problema que los hombres ahora siempre me quieran
pichar cosas, o invitarme a salir a lugares. La cara que ponen los que ya me
han invitado a salir cuando llego a una fiesta es cosa surreal. No creí tener
tanta atención cuando estaba más chica. El otro día le platiqué a uno de los
tipos que me pretenden, la historia de lo que quería ser de grande. Siempre me
gustaron los animales, pero como en casa éramos muchos, nunca tuve espacio para
tener uno. Algo ormal, un cachorro, no me hubiera caído mal. Ya hace muchos
días que no veo al tipo. Que ni crea que lo voy a esperar tanto tiempo.
Qué es lo peor que puede pasar?
Domingo
Mi cumpleaños Algo no muy concurrido, nomás mis amigas, las
que me siguen la cura y que no tienen novio. Las otras se ponen muy ásperas
conmigo siempre. Como que tienen ganas de regañarme todo el tiempo. No entiendo
por qué. Antes me portaba como ellas y no me la pasaba muy bien.
Este regalo es de mi primo. Este es de una de ellas. Pero el
que me llama mucho la atención es aquel de la esquina… Viene adento de una de
esas bolsas que son como hieleras. Nos dijeron que no sacáramos la caja de ahí,
porque se tenía que mantener frío. Ya me harté y lo voy a abrir. Es del
muchacho que dejé plantado, al que le hablé de mi familia el otro día. Qué
ternura! A lo mejor todavía cree que se puede. Pobre
Qué es esto? …son dos cachorros muertos…
“Toma, estos no van a hacer mucho desorden en tu casa”
jueves, 6 de abril de 2017
Las Brujas
A lo largo del avance de la sociedad, los arquetipos
literarios se hacen más fuertes en un sentido de apropiación del consciente
colectivo. Es fácil hacer mención de un concepto tan fuerte que desate un
devenir de imágenes que, de mente a mente, pueden ser muy similares. Personalmente,
este fenómeno causa un interés muy especial.
El hecho de que todos conozcan un mito, le da validez.
Todos hablan de él como si existiera, como si alguien alguna
vez lo hubiera visto. Hablan de una manera tan común como…si existieran.
¿Existen las brujas?
El mito de las brujas es una construcción histórica,
mitológica, cultural y religioso. Pero la imagen de la “bruja”, es el producto
de un intento de desacreditar al género femenino. En la prehistoria, muchas
tribus eran dirigidas bajo un matriarcado. Podemos observar la alabanza de la
figura femenina en culturas muy antiguas (como el mito de Pachamama). Pero la
tendencia a la expansión del ser humano le hace ansiar más territorio donde él
sea el que manda. Es ahí cuando se necesita de la aplicación del hombre. El
cuarto arcano, el estratega, el rey. El que sirve para vencer al oponente.
Por ello la hegemonía cambia poco a poco a un
androcentrismo. Llega un momento en que s necesario crear historias que difamen
a la feminidad. Diosas malignas, mujeres malditas. Sublimación de la oscuridad
en la mujer ante los ojos pendientes del hombre.
Así es como se toma al concepto occidental de lo
pagano, y se traslada a ciertas
costumbres aún latentes del matriarcado. Y de ahí se liga. Lo que no es de Dios
(aquel que claramente es hombre), es del Diablo. Y lo del diablo debe ser feo
para que deje de ser atractivo.
Se cuentan leyendas de mujeres horribles que atentan en contra de la belleza (y la verdad, la libertad y el amor), separando al príncipe de su princesa, el bienestar de la gente. Productos que se van oyendo de boca a oído, y que se tornan en sí una adherencia a la cultura.
En un producto del oscurantismo, llega el momento en que todo lo malo que pasa en el mundo, es causa de la brujería.
Es esa mujer. De un color inusual, con imperfecciones en todo su cuerpo, que habita toda la maldad del mundo. Y al querer desacreditarse a la mujer ante el hombre, cualquier muestra de brillantes es un síntoma de maldad.
Se cuentan leyendas de mujeres horribles que atentan en contra de la belleza (y la verdad, la libertad y el amor), separando al príncipe de su princesa, el bienestar de la gente. Productos que se van oyendo de boca a oído, y que se tornan en sí una adherencia a la cultura.
En un producto del oscurantismo, llega el momento en que todo lo malo que pasa en el mundo, es causa de la brujería.
Es esa mujer. De un color inusual, con imperfecciones en todo su cuerpo, que habita toda la maldad del mundo. Y al querer desacreditarse a la mujer ante el hombre, cualquier muestra de brillantes es un síntoma de maldad.
Es así como llega la bruja. Un ser disfrazado por chismes,
cuya piel quizá jamás sea perforada. Pero que puede que oculte algo más que
solo oscuridad. Que detrás de ella se encuentre un devenir de talento,
sabiduría y genialidad. Pero al no ser de los seres aún sumisos por el hombre
(como hombre: pene, macho), son tomadas al loco y mandadas al confín del
infierno…donde solo los temerarios se atrevan a asomarse.
viernes, 24 de febrero de 2017
Cuadro Sicótico. Capítulo 1
A esa parte de mi infancia la recuerdo como "los días en que mi infancia se acabó".
Juro que yo recordab que mi hermana no vivía con nosotros, ella tuvo una infancia muy diferente. Pero esos días tenía su cuarto en mi casa. El cuarto donde siempre visitaban al menos dos hombres.
Mi hermano menor, seguido que yo, se parecía mucho a mi. Los niños rositas con lentes que no sabían hacer trabajo manual. Solo que el protagonismo caía sobre mi. Aunque solo fuese un año mayor, yo siempre tenía la culpa de las cosas. Rompíamos algo, mi culpa. Todos le tenía. Consideración por el asma y por ser el chico.
Pero la más grande nebulosa giraba en mi hermano mayor, Jesús. Era el grande, el jefe, el orgullo. Pero siempre me perdía en dudas sobre qué estaba haciendo.
A veces se iba y no volvía hasta la noche. Pero pues él traía el carro. Él hacía todos los mandados.
Mi papá todavía estaba con mi mamá en ese entonces.
Nos encargábamos de un complejo vacacional en las afuerillAs. Los empleados se iban al anochecer, y solo la familia se quedaba para atender cualquier circunstancia.
Pero últimamente, Rebeca no se iba del recibidor. Todos sabíamos que tenía algo con mi hermano. Yo a veces los escuchaba en lo suyo en la bodega. Pero nunca me gustó cómo la trataba. Tan frío, como si fuera un animal que solo andaba por ahí. Y ella cambió mucho a las pocas semanas. Nada que ver con la joven que llegó. Ahora ojerosa y cabizbaja.
Un día en especial. Aquel en que todo empezó a acabarse, la situación dio para que me quedara solo con Jesús.
Mis papás llevaron a mi hermano al doctor, mi hermana salió con unos weyes. Y yo con Jesús cuidando el hotel. Nunca había contemplado su presencia a solas. Te trataba como si estuviera constante ente evaluándote. Te miraba, se volteaba, te miraba otra vez.
Me puso esa tarde a mover un montón de cosas de la bodega a la caja del pick up.
-Jesús, ya me cansé! No podemos esperar a mañana a que lleguen los señores?
Él se sonrió irónico
-mira, chuiquillo. Tu crees que alguna vez, a Cristo lo superaron los apóstoles?
Yo guardé silencio.
-Asíes, pues de esa manera, me dieron el nombre del Altísimo por una razón. Hay cosas que tú no entiendes ahorita. Ve por ese balde, que no se te ladee y ponla aquí.
Refunfuñeé un poco. Pero tuve que hacerle caso. El balde estaba inusualmente pesado. Se escuchaba un líquido adentro, pero no se meneaba como agua. Tropecé. Y aquello. Cayó y rodó.
Sentí como mi cara se alargaba hasta abrcar todo lo que pude estar pensando.
Dentro de la cubeta. Una larga cabellera, pegada a una cabeza de mujer. Azul y chupadísima como un monstruoso saco de cuero mohoso.
Jesús tenía algo qué explicar.
martes, 10 de enero de 2017
un hombre con Suerte
Edgar caminaba por debajo de las luces que no alumbran nada
del fraccionamiento. Metió su mano a la bolsa y sacó uno de los tres cigarros
azules que le quedaban. Nunca se le había hecho un vicio esa “costumbre asquerosa”
como la llamaba, pero últimamente esas cosas ya le valían madre.
Miró la calle oscura y su final indivisible, lo suficientemente
desconocido para provocarle la emoción que necesitaba.
“oye, traes cincuenta pesos que me prestes?” escuchó detrás
suyo a unos metros de distancia. Obviamente había un mensaje connotativo en esa
llamada.
“Híjole, la verdad vengo sin cartera mi buen” contestó
despreocupado, pero conteniendo una vibración por dentro. Quería reírse, pero
no se lo permitió frente al rufián.
“No importa, men, con el celular me harías un favor.”
Respondió extendiendo la mano. Aquel era un tipo de unos veintitantos, con un
par de cicatrices en el brazo y vestía una camiseta de tirantes y pantalones
muy holgados.
“La verdad no tengo ganas de perder otro celular, te lo voy
a deber”
“no te hagas el payaso, no quiero perjudicarte, así que saca lo que traigas y coopera.”
“no te hagas el payaso, no quiero perjudicarte, así que saca lo que traigas y coopera.”
“fíjate, men, que estamos en las mismas. Yo tampoco quisiera
que nada alo te pasara” Edgar se llevó la mano a la bolsa de la sudadera y urgó
un poco.
“Ya bájale puto! Saca lo que trais! Ni creas que me voy a creer que tienes con qué defenderte”
“Ya bájale puto! Saca lo que trais! Ni creas que me voy a creer que tienes con qué defenderte”
Edgar sacó su mano, apuntándolo con el índice y con el
pulgar extendido, como los niños que juegan a los vaqueros. “Mira, no sé lo que
vaya a pasar, pero nomás quiero que estés advertido”
El bandido soltó una carcajada mientras empuñaba una navaja lista para el asalto. “Ya, pinche puto. Dame lo que traes y no te voy a hacer nada. DE todos modos te lo voy a terminar quitando”
El bandido soltó una carcajada mientras empuñaba una navaja lista para el asalto. “Ya, pinche puto. Dame lo que traes y no te voy a hacer nada. DE todos modos te lo voy a terminar quitando”
Edgar sólo lo observó y una sonrisa se le salió. Unos
segundos de silencio en una cuadra a l redonda se estacionaron, hasta que el
ladrón arremetió con intenciones de que la hoja metálica alcanzara a Edgar.
Éste último hizo una pantomima de disparo. Un tronido enorme hizo ue todos los
perros se pusieran a ladrar. El ladrón cayó al piso.
Edgar corrió de la escena, emocionado una vez más desde hace mucho tiempo. Disfrutó los latidos de su corazón y la duda reciente, el no poder explicar o predecir.
Edgar corrió de la escena, emocionado una vez más desde hace mucho tiempo. Disfrutó los latidos de su corazón y la duda reciente, el no poder explicar o predecir.
Resulta que en el edificio apartamental más cercano, una
estufa se había bloqueado. Causando una contención de gas que posteriormente,
al estar el señor López luchando con el encendedor y las perillas unos minutos,
provocó una ruidosa explosión que no causó daño alguno más que un susto, y una
sartén que desde el quinto piso viajó por la ventana y aterrizó sin cuidado en
la cabeza del ladrón. Alberto Íñiguez, alias “El Poison” terminó su asquerosa
vida esa noche.
Resulta que Edgar había ido a propósito al barrio en que
últimamente, la mala ponzoña de la ciudad se había vuelto efervescente. Ir sin
armas, sin conocer a nadie y sin garantías repreentaba el mayor riesgo para
cualquier persona. Cualquiera que no fuera él. Estaba retorciéndose por una
experiencia que representara realmente algún tipo de aleatoriedad, algo
impredecible. Ya no digamos peligroso, simplemente algo en lo que no supiera
cómo iba a salir de ahí.
Su racha de acontecimientos increíbles comenzó hace unos
años, cuando un camión de transporte donde él viajaba, salió del camino y rodó
por el cerro. Dos familias, una pareja, un equipo de negocios que sumaban entre
todos trece vidas fallecieron. Pero él era el único al que los paramédicos no
le habían encontrado nada. Salió caminando en un par de horas del hospital.
Este hecho fue una marca en su camino, pero más bien sirvió
para dividir cuán comenzaron a ocurrirle cosas increíbles. Ese año, ganó dos
sorteos de celulares que hacían en la oficina. Cuando vió que estaba en una
buena racha, decidió entrar a la rifa de un carro del año. Mismo que ganó y vendió
para pagar sus deudas. La cosa se tornó escalofriante cuando el boleto que le
compró a su sobrino para beneficio de la universidad, salió premiado con una
casa amueblada.
De ahí sus sospechas explotaron. No volvía a perder en
póquer, en apuestas al futbol, en nada. No había enfermado ni un poco. Cada vez
que llovía le tocaba ver arcoíris dobles, y había visto más pechos de los que se
acordaba en las borracheras.
Sencillamente había comenzado a tener buena suerte siempre.
Cada vez que se despertaba, no tenía duda de que todo le iba a acomodar ese
día. Pero la idea se vuelve un tanto molesta. Cuando estás seguro de que tienes
toda la suerte, no tienes que trabajar por nada, no tienes duda de nada, todo
pasa y se te da como si solo vieras tu propia vida como si fuera una película
en el cine, con los mejores asientos y palomitas gratis.
A los años, ya era insoportable. Había vendido todos sus
vienes, dejado de pagar impuestos, se había desaparecido de todo lo que era una
vida normal. Ya había visitado la mitad de los lugares que quería en el mundo y
dormido con sus crushes de la escuela. Pero la vida no le decía que no a nada.
Tenía todo lo que todos querían, y sentía que ya todo había
perdido chiste. LA comida no le sabía de haber probado ya todo. El sexo no
significaba nada. El dinero le era de juguete.
Un día adquirió una pistola. Se encerró en su cuarto, y
cuando se llevó el cañón a la cien, la cosa se desmoronó a pedazos y no la puso
volver a ensamblar.
En otra ocasión, saltó a la carretera, pero un camión bloqueó todos los vehículos de que lo tocaran cuando se descarriló. 17 heridos de gravedad. Y Edgar con suerte se llevó un curita en un brazo.
En otra ocasión, saltó a la carretera, pero un camión bloqueó todos los vehículos de que lo tocaran cuando se descarriló. 17 heridos de gravedad. Y Edgar con suerte se llevó un curita en un brazo.
Así que su existencia se había limitado a probar su suerte
hasta los límites de lo que se le ocurriera. Esa noche había logrado algo real.
No sabía cuánto le duraría eso de ponerse a prueba frente a calamidades
sencillas. Quizá después se amarraría a un bloque y se aventaría al mulle.
Después tomaría una botella de pinol. No sabía. Pero por esa noche, su corazón
latía fuerte. Llegó a su casa y vio el recorte de periódico de aquel accidente
de los 13 muertos.
“no sé quién es más afortunado…yo o ustedes que sí se fueron”.
“no sé quién es más afortunado…yo o ustedes que sí se fueron”.
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