martes, 3 de noviembre de 2015

Terror Posmoderno 1

Jaime miró su nombre escrito en el vaso con café. Su frente marcaba la vía de suor. Sus manos temblaban. Se concentraba en aquel cilindro con el cinto de cartón y la carita feliz con plumón que la ateniente dibujó. Una chica bonita estaba al lado de él esperando su frappé, lo cual aumentaba aún su terror.
Sus manos temblaron al acercarse. Sudor, cilindro, chica bonita. Sudor, cilindro chica bonita. Jaime tomó el vaso y trató de apretarlo lo menos posible.
El vaso de todas maneras explotó la tapa y se llenó la mano de café.


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