jueves, 6 de abril de 2017

Las Brujas

A lo largo del avance de la sociedad, los arquetipos literarios se hacen más fuertes en un sentido de apropiación del consciente colectivo. Es fácil hacer mención de un concepto tan fuerte que desate un devenir de imágenes que, de mente a mente, pueden ser muy similares. Personalmente, este fenómeno causa un interés muy especial.
El hecho de que todos conozcan un mito, le da validez.
Todos hablan de él como si existiera, como si alguien alguna vez lo hubiera visto. Hablan de una manera tan común como…si existieran.
¿Existen las brujas?
El mito de las brujas es una construcción histórica, mitológica, cultural y religioso. Pero la imagen de la “bruja”, es el producto de un intento de desacreditar al género femenino. En la prehistoria, muchas tribus eran dirigidas bajo un matriarcado. Podemos observar la alabanza de la figura femenina en culturas muy antiguas (como el mito de Pachamama). Pero la tendencia a la expansión del ser humano le hace ansiar más territorio donde él sea el que manda. Es ahí cuando se necesita de la aplicación del hombre. El cuarto arcano, el estratega, el rey. El que sirve para vencer al oponente.
Por ello la hegemonía cambia poco a poco a un androcentrismo. Llega un momento en que s necesario crear historias que difamen a la feminidad. Diosas malignas, mujeres malditas. Sublimación de la oscuridad en la mujer ante los ojos pendientes del hombre.
Así es como se toma al concepto occidental de lo pagano,  y se traslada a ciertas costumbres aún latentes del matriarcado. Y de ahí se liga. Lo que no es de Dios (aquel que claramente es hombre), es del Diablo. Y lo del diablo debe ser feo para que deje de ser atractivo.
Se cuentan leyendas de mujeres horribles que atentan en contra de la belleza (y la verdad, la libertad y el amor), separando al príncipe de su princesa, el bienestar de la gente. Productos que se van oyendo de boca a oído, y que se tornan en sí una adherencia a la cultura.
En un producto del oscurantismo, llega el momento en que todo lo malo que pasa en el mundo, es causa de la brujería.
Es esa mujer. De un color inusual, con imperfecciones en todo su cuerpo, que habita toda la maldad del mundo. Y al querer desacreditarse a la mujer ante el hombre, cualquier muestra de brillantes es un síntoma de maldad.

Es así como llega la bruja. Un ser disfrazado por chismes, cuya piel quizá jamás sea perforada. Pero que puede que oculte algo más que solo oscuridad. Que detrás de ella se encuentre un devenir de talento, sabiduría y genialidad. Pero al no ser de los seres aún sumisos por el hombre (como hombre: pene, macho), son tomadas al loco y mandadas al confín del infierno…donde solo los temerarios se atrevan a asomarse.

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