Trabajando en el mostrador, me sorprendió un cliente a media
noche. Se acercó al refrigerador y recargó la frente en él. Así se quedó unos
minutos, sin moverse. Me acerqué y le pregunté si compraría algo.
- - No lo sé.
- - Cómo?
- - Verás. Mi novia no me deja tomar coca cola. Pero
me acaban de correr de mi trabajo, mi hermana está en el hospital de enfrente
internada, y necesito una coca.
La cosa es que me dejó mi novia y no sé si
comprarla. Me detestaría si se enterara. No sé si quiero que me deteste.
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