¿Qué es lo que intentas?
Supongo que lo mismo que tú. A juzgar por nuestra similitud,
pero no quiero aventurarme. Cuando supones algo profundo de alguien, se ofende.
Al menos si no es de lo que se sienta orgullosa. Así que te diré los puntos que
me describen en esta búsqueda.
Debo separar nuestras personalidades, de manera que no se mezclen,
pues nuestras locuras son diferentes. Así es, te llamé loca, pero es mucho de
lo que me gusta de ti, tu locura.
Esa locura obsesiva y certera. Hacia los esmaltes de
dientes, hacia los botones de los sacos. A querer salir corriendo al ver los
calcetines blancos. Me llama que no tenga base. Como si quisieras tenerlo todo
bajo control. No, tú no eres así. Tus actos son separados uno del otro. Cosas
te chocan, cosas arreglas. Sin razón aparente, solo por lo básico que tiene el
todo de ser, como tu locura te lo dicte. Y no te preocupes, no es que seas
demasiado loca. No me fascina porque esté más allá de mis límites. Nuestras
locuras son, como dije, diferentes.
Tu locura es constante…la mía no es siempre. La mía es
sutil. Casi hipócrita. Pretendo un control fingido, pero arriba de mí hay
tantos asuntos no resueltos. Me gusta fraguar. Y jugar conmigo mismo. Mi locura
no es un arranque de un momento, mi locura es un conjunto de gestos unidos por
un guión que ni siquiera sé cuando escribí. Esta locura es enorme y tiene un lugar para
toda ocasión. Un cuartito para mí y mis actos, mis gestos y mis gastos. Para un
mal mayor, para dramas inconclusos que no para hasta un enorme pañuelo con mis
propios mocos. Mi locura asciende con el pasar de la noche. Cuando todo se va
cubriendo, cuando no te diste cuenta. Un lugar para mí, para lo que me rodea…incluso
tiene un lugar para ti.
Así que…no estoy contestando a tu pregunta…directamente.
Pero te aseguro que todo tiene su fin, así como tuvo su principio. Un guión ya
se empezó a escribir, y tiene intromisiones de locuras tuyas, cubiertas en un
miedo incierto de mí.
buen relato
ResponderEliminarmal título